jueves, 8 de abril de 2010

La Gran Vía


Aunque, la gran vía global, en la que todos nos encontramos y donde parece que todo pasa, para muchos es ya internet. Para los que pecamos de ser algo nostálgicos, y para mas inri, madrileños de adopción, el lugar por el que sigue pasando la vida en esta ciudad, es aún hoy: la Gran Vía. Lugar de encuentro de los que aquí vivimos, a veces chula, hostil, sucia y ruidosa, y a ratos, divertida, dinámica ,acojedora y granuja. Que Madrid, antes que capital, es "villa y corte", y así, villana y cortesna, y pía y canalla. Y la Gran Vía desde hace 100 años, testigo y superviviente de todas estas batallas, de trasiegos populares, transiciones políticas, movimientos culturales y sobre todo de la vida a pie de calle, que en esta, como dice su nombre, es siempre grande.
Abierta las 24 horas, cambia su piel con el día. A primera hora parece solitaria y algo confundida, intentando desperezarse, antes de que el tráfico y los viandantes, se apoderen de ella. Así la pinto, fantasmal, onírica e inmortal, Antonio López, en aquellas madrugadas de verano entre 1975 y 1980. El mismo cuenta su fascinación por la calle, que era como una hermosa cicatriz de la ciudad, construida para admirarse y admirar, y de su miedo a no llegar a tiempo, para captar la belleza de ese momento antes del despertar, en el que sobre sus imponentes fachadas, aún permanece la pátina de las primeras luces del alba. El que ha paseado por allí a esa horas, sabe también de esa belleza! Por cierto que el pintor, se ha vuelto embarcar en otro proyecto, que tendrá de nuevo a la Gran Vía como protagonista, en este caso, para pintarla al vuelo, desde seis perspectivas y a distintas horas del día. Habrá que esperar!
Hacía el mediodía la calle ya está en plena evullición, es el momento del comercio, gente entrando y saliendo de las tiendas o del metro, comprando el periódico o la loteria en Manolita, los cafés con critaleras donde parase a repostar, los turistas y los carteristas, los limpiadores de zapatos, los estudios fotográficos Alfonso, la gente de aquí y de allá, que dejan en el aire sus voces, junto al claxón del taxista o el rugir de un autobús. Algo más tarde, los funcionarios que salen por las grandes puestas de los edificios oficiales, unos vuelven a casa, otros quedan para comer o echan el rato viendo escaparates, muchos abandonan la calle por los aledaños y se pirden en sus barrios. Con la tarde, la cruzan gentes de paso, que pasan por pasar, por andar un rato en la Gran Vía, sin más, algunos estudiante que salen de las academias: secretariado, turismo,o selctividad, hacen una parada en La Casa del Libro, echan un vistazo a los estrenos y bajar la calle mientras llaman para quedar..
Y queda la noche y mil historias aún por contar..

Primeros trazos

Como si de un primer boceto se tratese, empiezo este blog con la intención de crear un espacio propio en el que poder retratar esa vida diaria, que siempre nos acompaña, tan llena de cosas, apegada unas veces a la actualidad, y otras a nuestra cotidianidad, que se nos escapa y se ve arrollada, por esta vida nuestra que es, parafraseando a Miguel Hernandez, como "El rayo que no cesa". Cabe aquí, por tanto, todo lo que mi mirada pueda abarcar, todo lo que llame mi atención y sea capaz de contar. No os ocultaré mis más confesables aficiones, las no confesables, seguro que también se colarán. Cine: en byn o color, en las sobremesas, una de Oeste, por favor, "The man who shot Liberty Valance", siempre es una buena opción, por la noche igual me animo con "Goodfellas" que con "Tootsie" , si me apetece algo de humor. Y como no solo de celuloide vive el hombre, también espero dejar alguna pista de mis lecturas por aquí: actualmente un diario de viaje de Michel de Montaigne por Alemania, Suiza e Italia; viajes: regresé hace unos de las Rías Baixas; amigos: se me ha marchado uno bueno a San Petesburgo hasta el verano, tenemos corresponsal; y actividades varias: por fin nos comparmos las bicicletas, y Sofía ya ha probado la velocidad de mis pedales en la Casa de Campo . No os adelanto más, seguidme, si os apetece, y os seguiré contando.

Os dejo con lo último de King of Convinience: